Sólo el silencio

Aunque la realidad del ser ha sido establecida de muchas maneras,decirlo no es suficiente: el ser sólo es conocido por experiencia propia.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

ॐ नमः शिवाय

lunes, 21 de agosto de 2017

#SUFRIMIENTO = INCONSCIENCIA



La causa de su miseria no está en la vida de afuera, 
está en usted como ego.

Usted se impone limitaciones a usted mismo, 
y entonces emprende una vana lucha para trascenderlas.

Toda infelicidad es debida al ego, 
con él viene todo su problema.

¿De que le sirve a usted 
atribuir a los acontecimientos de la vida 
la causa de la miseria 
que está dentro de usted? 

¿Que felicidad puede usted obtener 
de cosas externas a usted mismo? 

¿Y cuando usted la obtiene... cuánto durará? 

Si usted niega al ego, 
y lo quema ignorándolo, 
usted es libre. 

Si lo acepta, él le impondrá limitaciones 
y le arrojará a una vana lucha por trascenderlas. 

...

SER el SÍ mismo que usted es realmente, 
es el único medio de realizar 
la Felicidad que siempre es suya. 



-Sri Bhagavan Ramana Maharshi-

lunes, 14 de agosto de 2017

NO ERES LA PELÍCULA



Mientras sigas creyendo en la imagen que tienes de ti mismo, 
habrá culpa.

Has de ver que esta imagen 
no es más que una proyección 
en el espacio y el tiempo.

Tú no eres la película, 
tú eres la luz que te permite ver la película.

Libérate de pensar que tú eres la película.

La película es fracción 
y la fracción sólo puede ver fracción.

Por consiguiente, 
una fracción es conflicto.

En tanto no vivas el todo, 
habrá conflicto.

Vive en vacuidad, libre de imágenes, 
y llegarás a sentir plenitud.

Mientras haya objetivación 
no podrás vivir en plenitud.

Es hermoso vivir en la nada, 
ser nada.

Vivir en vacuidad 
significa vivir libre de toda imagen, 
libre de todo punto de vista, 
libre incluso de la idea de la nada.




Fuente: Jean Klein.
¿Quién soy yo? La búsqueda sagrada

viernes, 4 de agosto de 2017

SHIVOHAM (11)


No hay diferencia entre Dios, el Gurú y el Ser


Un aspirante empieza con el descontento. 
Insatisfecho con el mundo, 
busca la satisfacción de sus deseos. 

Rezando a Dios, su mente se purifica 
y, así, desea conocer a Dios 
más que satisfacer sus deseos carnales. 

Entonces la Gracia de Dios 
empieza a manifestarse...

Él toma la forma del Gurú 
y se aparece a los devotos. 

Les enseña la verdad y purifica su mente 
por medio de sus enseñanzas 
y por su vínculo con ellos. 

Entonces la mente empieza a ganar fortaleza 
y a dirigirse hacia el interior. 

Con la meditación, la mente se va purificando todavía más, 
y así permanece tranquila y sin movimientos. 

¡Esta expansión es el Ser!

 El Gurú es ambos, el exterior y el interior. 

Desde afuera empuja la mente hacia el interior; 
desde el interior, él atrae la mente hacia el Ser 
y ayuda a aquietarla. 

Esto es la Gracia (kripa). 

No hay ninguna diferencia entre Dios, Gurú y el Ser.

La ayuda de un Gurú es necesaria 
y de gran utilidad al comienzo de tu investigación. 

Pero debes continuarla por ti mismo.


-SRI BHAGAVAN RAMANA MAHARSHI- 

viernes, 28 de julio de 2017

SHIVOHAM (10)





Es solo cuando la mente cesa (Shakti-manifestación) 
y me fundo en el Gran Silencio (Shiva-consciencia) 
que experimento PLENITUD.

El acto más extraordinario, 
el acto final en este teatro 
de infinitas vidas e infinitos logros, 
es cuando uno decide:

Ahora me retiro a mi Esencia (Shiva eterno).

Si podemos mantener la contemplación (reconocimiento)
de Shivo-ham (yo soy Shiva-Consciencia) 
y mantenernos en nuestro centro, (quietud)
desfilamos por este mundo 
sin ser tocados por nada.

Recuerda siempre que la esencia del Adorado (Shiva o el Gurú)
es la misma que la del adorador, (tu corazón) 
no hay dos.

Permanezcan en una actitud de presencia. (de Shiva en paz)

Que esta vida sirva para llegar 
al reconocimiento de nuestra Esencia (Shiva el ser),
independientemente del destino externo 
que nos toque vivir.


-Swami Satyananda Saraswati-





viernes, 21 de julio de 2017

SHIVOHAM (9)



Ser SHIVA es ser consciente de estar consciente...

Es el principio y el fin de la verdadera meditación,
es la experiencia de ser sólo eso, sin interrupción.


La mente puede replicar: 
¿Pero si ya somos Shiva, para que esforzarme?

Precisamente SOMOS SHIVA, pero NO ESTAMOS EN SHIVA...

No somos capaces de sostener ese ESTADO,
no podemos conservar la experiencia primordial (Yo-soy) 
que es sencillamente el conocerse a sí misma como sí misma,
como el simple y puro CONOCER.

Por eso no decía la experiencia de SER CONSCIENTE,
porque ya los somos...

Pero nos falta ESTAR AHÍ, SER ESO SOLA-MENTE...

Por eso necesitamos meditar, esforzarnos
y sobre todo, entregarnos, rendir el ego, 
para alcanzar ese estado sin esfuerzo, ni condición alguna
en el que "ESTAMOS" SIEMPRE
PLENAMENTE CONSCIENTES DEL ÚNICO SER.




ESO ES SER SHIVA, 
SER CONSCIENTE Y ESTAR AHÍ (también consciente)
SER Y ESTAR, 
CONCIENCIA Y EXISTENCIA...
¡RE-UNIDOS!

-Caminante Willy-

viernes, 14 de julio de 2017

SHIVOHAM (8)


No podemos conocer a Shiva 

porque él es el verdadero conocedor... 



Los antiguos llamaron Shakti 
a esa experiencia de conocer
a esa actividad de la consciencia, 
ahora le llamamos energía 
o fuerza vital, pero no es
otra cosa que nuestra vida misma 
de todos los días.

Los antiguos también llamaron Shiva 
a esa energía en reposo, latente
en su fuente sin manifestarse, 
por eso allí Shiva es Shiva-Shakti 
el poder real y el potencial,
pero no es en definitiva más que 
nuestro eterno ser y conocer unidos, 
nuestra base existencial, el corazón.

Al utilizar ese potencial o poder
suele separarse el conocer del ser,
en conocedor y conocido,
el pensamiento de un pensador 
y su objeto de conocimiento, 
y otra vez parece ocultarse o dividirse.

Pero siempre es Shiva, el puro conocer existiendo...


En su Shakti o poder divino, 
Shiva parece dividirse en Conocimiento y Acción 
(jñana y kriya shaktis) 
pero las dos se basan en la única fuente,
por lo cual, éste es el principio de la dualidad,
que si se sigue hasta su origen... conduce a la UNIDAD!


¡No hay nada en nosotros que no sea Shiva!

Al pensarlo parece oscurecerse,
al meditar o contemplarlo en silencio 
vuelve a resplandecer, a verse unido, 
pero eso que apareció y se esfumó
nunca pudo ocultarlo total-mente.

Puede haber muchas nubes en el cielo, 
pero no olvidemos que el sol siempre está.

Cuando no hay nombres ni ideas sobre lo que eres,
simplemente eres FELICIDAD ! 



-Caminante Willy-

domingo, 9 de julio de 2017

GURU POORNIMA


 GURU POORNIMA 
(día de reconocimiento al maestro realizado)


Dice mi amado gurú:

El Maestro está dentro.

La meditación sirve para retirar la ignorancia externa.

Si estás esperando que venga alguien externamente, este también puede desaparecer.

¿De qué utilidad será de un ser transitorio?

Mientras pienses que eres un individuo o un cuerpo, necesitarás un Maestro que aparezca en cuerpo físico.

Cuando esta identificación errónea desaparezca, descubrirás que el Maestro es el Ser.

... Un aspirante empieza con el descontento. Insatisfecho con el mundo, busca la satisfacción de sus deseos. Rezando a Dios, su mente se purifica y, así, desea conocer a Dios más que satisfacer sus deseos carnales.

Entonces la Gracia de Dios empieza a manifestarse. Él toma la forma del Gurú y se aparece a los devotos. Les enseña la verdad y purifica su mente por medio de sus enseñanzas y por su vínculo con ellos.


Entonces la mente empieza a ganar fortaleza y a dirigirse hacia el interior.

Con la meditación, la mente se va purificando todavía más, y así permanece tranquila y sin movimientos.

Esta expansión es el Ser...


El Gurú es ambos, el exterior y el interior.

Desde afuera empuja la mente hacia el interior; 
desde el interior, él atrae la mente hacia el Ser y ayuda a aquietarla.

Esto es la Gracia (kripa).

No hay ninguna diferencia entre Dios, Gurú y el Ser.

La ayuda de un Gurú es necesaria y de gran utilidad al comienzo de tu investigación.

Pero debes continuarla por ti mismo...



SRI BHAGAVAN RAMANA MAHARSHI

OM GURÚ OM 


viernes, 7 de julio de 2017

SHIVOHAM (7)



Ser SHIVA es re-conocerse 

como el mismo ser (lo que realmente es)
detrás de todas las formas y los nombres.

La divinidad está siempre aquí y ahora
diversificada en la forma del universo,
pero en el instante previo a manifestarse como esto o aquello,
subsiste y persiste como una sola esencia, el corazón.

Te reconozco como un ser de AMOR.

Te reconozco como a mi propio ser,
no como un sujeto y un objeto separados,
como una cosa más mirando a otra...

Te reconozco como mi misma esencia omnipresente
representando otro papel, una imagen distinta,
pero con un mismo centro, un solo ser.

¡Te reconozco porque te veo desde el corazón!

YO SOY SHIVA, YO SOY SIEMPRE AQUÍ Y AHORA,
YO SOY EL CORAZÓN DE LA VIDA,
YO SOY AMOR... Y TÚ ERES ESO!

¡PORQUE ME RECONOZCO COMO EL SER
TE RECONOZCO COMO MI MISMO AMOR!


-Caminante Willy-




viernes, 30 de junio de 2017

SHIVOHAM (6)


Ser shiva es una expresión redundante.

Ser lo que ES no es verlo, por supuesto,
ni es siquiera conocerlo,
y tampoco alcanza con amarlo.


Son estos senderos o "yogas" válidos y necesarios
para reconocernos unidos continuamente a esa presencia eterna,
cuando todavía persiste el sentido de separación,
la ilusión de la búsqueda, el sufrimiento de anhelarlo,
la sed del alma, la necesidad imperiosa de encontrarlo...

¡Ser SHIVA es SER SÍ MISMO y no hay otra opción!

No hay condición alguna para ello,
no se requiere el más mínimo esfuerzo
para llevarnos ahí... aquí, donde somos ahora,
donde estamos siempre.

Sólo ser en la máxima y suprema QUIETUD.

Sin nacer ni morir nunca más, sin agregarle nada, 
sin ser otra cosa, sin otro propósito en el corazón.

Dice el Satgurú (verdadero guía) Ramana 
que renunciar al yo-pensamiento es la máxima austeridad,
la suprema entrega, la rendición absoluta a SÓLO SER.

¡Porque SER AHÍ lo llena todo,
no hay tiempo para convertirse en otra cosa,
ni espacio para ser nada más!

Es permitir que todo lo que aparece transcurra a través nuestro,
sin perdernos a nosotros mismos 
en el transcurrir de las apariencias.

SHIVA es SER PLENAMENTE, es Purnam,
morar como la única existencia completa y consumada,
permanecer conscientes sólo de la totalidad,
estar sencillamente quietos, en paz, en esa simple REALIDAD.

SUMMA IRU (la instrucción de Ramana, "sólo sé tu ser")



-Caminante Willy-

viernes, 23 de junio de 2017

SHIVOHAM (5)




SER SHIVA ... es imposible! 

Por un lado es lo más sencillo que hay,
porque significa ser sencilla-mente lo que ya somos, 
en nuestro estado natural y puro, 
sin agregados.

Y por otro, es altamente improbable,
porque implica deshacerse de todo lo demás,
de todo lo que creímos ser,
de aquello que nos enseñaron a ser,
de eso que tanto soñamos o imaginamos ser.

¿Porqué imposible..?

La sociedad materialista se basa en la firme creencia
de que todos somos seres (cuerpos) separados,
y que de esa misma materia emana una inteligencia o mente
que en determinados momentos crea un consciencia,
más o menos desarrollada según la "clase" de ser que somos.


¡Todo esto es nada más que una simple mentira!

Si revisamos nuestra experiencia unos instantes
nos damos cuenta que es todo al revés,
de que antes que nada (al despertar) 
aparece de forma espontánea una consciencia de si,
y sobre eso se monta todo lo demás...

Es esta consciencia o sentido de ser (Yo soy)
que vibrando hacia dentro de ella misma
crea una forma de ser o manifestarse
a la que llamamos "mente" y es aquí dentro de esta vibración, 
de este maravilloso poder inherente,
que aparece la idea del cuerpo, del mundo
y de las capacidades de movimiento individuales.

Entender esto es DESPERTAR o la "iluminación" 
como se denomina en el oriente y no es nada extraordinario,
si no el simple re-conocimiento de nuestro verdadero ser.

Sólo cambiando ESTE punto de vista, 
sólo viéndolo desde esta perspectiva todo cambia...

No sólo nuestro estado habitual de consciencia,
si no nuestra visión y forma de pararnos ante la vida, 
el mundo y los otros, como nuestra asignatura pendiente.

Cambiar esta comprensión abierta y liberadora
por la religión universal materialista y ególatra, 
requiere de mucha decisión, coraje y fortaleza.

Pero por otra parte es lo único que nos conducirá
a la verdadera paz, la paz imborrable, insustituible, completa,
sin esfuerzo, que no depende de nada ni de nadie.

Imagina por un instante: Si todos pudiéramos basarnos en esta
perspectiva o comprensión, en esta certeza del corazón,
de que todos somos LA MISMA CONCIENCIA reflejada
en cada organismo de manera particular y compleja,
pero surgiendo, viviendo y apuntando siempre a mismo fin,
a un único ser universal... 

¿NO SERÍA ESTO EL VERDADERO AMOR?
¿NO SERÍA LA REALIZACIÓN DE AMOR INCONDICIONAL
QUE TANTO ADMIRAMOS Y ESPERAMOS?

Por eso digo que es prácticamente "imposible", 
porque SHIVA no puede ser una persona...

SHIVA YA ES EN EL CORAZÓN (la infinita presencia de dios)
y hasta que no tomemos esa consciencia de ser impersonal
nunca lograremos la paz en el mundo, ni en nosotros mismos.

Para el que se siente SHIVA no hay otros, no hay dos...


En él siguen apareciendo infinidad de seres,
pero son todos "shivas" o el SHIVA ÚNICO 
en su danza infinita inmanente y trascendente, 
su mismísimo ser en muchas formas


NO HAY SALVACIÓN NI LIBERACIÓN "POSIBLE" 
SI NO AMAMOS ESE SIMPLE Y PURO SER
INCONDICIONAL, NATURAL Y AUTOCONSCIENTE

¡Renuncia a ser y vivirás! (Canta el gran RAMANA)

En otras palabras: SÉ LIBRE HASTA DE TI MISMO !!! :)

SHIVOHAM, SHIVOHAM, SHIVASWARUPOHAM 
( soy shiva, soy shiva, mi única forma es shiva, 

la CONCIENCIA INFINITA SIEMPRE PRESENTE AQUÍ Y AHORA)




-Caminante WIlly-

viernes, 16 de junio de 2017

SHIVOHAM (4)



SER SHIVA es darnos cuenta que dejando de creer
que somos alguien que piensa, siente y actúa,
no dejamos de ser, seguimos
siendo 
eso mismo que siempre es.


Aunque no seamos algo definido,
ni podamos captar mentalmente qué o quién somos,
seguimos teniendo la certeza de ser aquí y ahora
y la profunda intuición de que esa consciencia de fondo
es la base (constante e inmutable) de todo lo demás.

Somos ahí, somos en ese estado de ser puro,
sin temer, sin resistirnos o rechazar lo que somos,
ni querer algo más, sin desear cambiar nada, 
ni soñar con ser otra cosa...

¡Sólo ser, descansando en el ser, disfrutando ese ser!

Volvemos entonces a pensar, sentir y actuar
pero desde allí, desde ese centro,
nuestra vida cambia por completo.

Vivimos sin situarnos como los pensadores que imaginan,
ni los que sentimos cada experiencia personalmente afectados,
ni los actores que reaccionan creando más desorden.

Seguimos plenamente vivos y despiertos
pero sin olvidar que ya somos, sin esfuerzo nosotros mismos,
sin necesidad de hacer nada más para ser esa base
que se conoce a sí misma como eterna y dichosa,
siempre resplandeciente, abrazando la totalidad de la existencia.

El cuerpo está incluido y la mente también, por supuesto,
pero sin tener allí nuestro sentido de identidad, 
como otro aspecto o forma de reconocernos.

Y así, sólo siendo lo que somos, 
libres de juicios y conceptos,
todo se hace más claro, más puro, más natural.

Así todo se hace sencillo y espontáneo
sintiéndose interior, incluido, asimilado,
tal como llegó a ser
es amado, disfrutado y sentido
como nuestro propio y verdadero SER.

¡SHIVOHAM!



ACLARACIÓN: Esta serie de mensajes surgieron de una pregunta incisiva... ante mi soberbio comentario: "A Shiva no podemos conocerlo, tenemos que SERLO" ... alguien me preguntó: ¿Y qué es ser shiva? :) Y me quedé mudo...!!! Obviamente se trató de un simple proceso en el que empezaron a surgir por bastantes días consecutivos mensajes de este tipo... y otra vez me sirvió para recordar que la consciencia es siempre existencia consciente, en otras palabras, que lo que pasa afuera (que existe) es también un mensaje (del ser interior) a tener muy en cuenta!


-Caminante Willy-

viernes, 9 de junio de 2017

SHIVOHAM (3)



Ser SHIVA es ser tu ser, el ser universal, que en sí mismo no pertenece a ninguna religión ni culto, ni filosofía o forma de conocimiento...

El ser es el conocedor del conocimiento y todo lo conocido le pertenece.


No podemos conocerlo como no se puede iluminar el sol con un espejo, como la sal disuelta en el agua deja de ser visible pero podemos captarla por el gusto, al Ser podemos captarlo observando nuestra propia experiencia.

Primero y constantemente tenemos la experiencia de ser, el estado de ser, y sobre esa base se monta todo lo demás...

Shankaracharya lo llamaba "Aham Brahmasmi", el ser absoluto anterior a toda creación.

Jesús lo llamaba "yo y mi padre somos uno" o ser uno con Dios.

Buda lo expresaba como completo silencio, lo innombrable.

Los modernos investigadores y maestros hablan de la Presencia Yo Soy o la Pura Consciencia abierta y vacía, siempre disponible a todas las experiencias.

SHIVA es la vida de la vida, el Amor real, la Unidad inquebrantable, la paz más allá de toda comprensión, la felicidad eterna que anhelamos desde que nacemos y en cada una de nuestras experiencias.

SHIVA, el estado de ser, está siempre mostrándose... pero nosotros no lo reconocemos.

¿Dónde está Shiva ahora?

AQUÍ

¿Cuándo llegó Shiva hasta aquí?

AHORA

¿Como podemos verlo?

SIENDO lo que somos siempre aquí y ahora y nunca cambia ni aparece o desaparece, y no puede ser conocido por nadie más que por sí mismo, en sí mismo, como sí mismo.

Con la mente podemos conocerlo todo, menos "eso",
más con el corazón no podemos jamás dejar de SENTIRLO.

¡CHITANANDA RUPAM, SHIVOHAM, SHIVOHAM! 
(mi verdadera forma es ser shiva, ser shiva)




-Caminante Willy-

viernes, 2 de junio de 2017

SHIVOHAM (2)


Ser SHIVA es sentir profundamente 
que cada circunstancia de paz, de sabiduría y de amor 
es el desenlace natural de todo lo demás


Que cada luz es solamente la culminación 
de todos los demás movimientos espontáneos
en la eterna danza de regreso hacia el SER,
que nada es indebido, ni equivocado,
que todo está perfecto, exacto, 
que cada aliento es una bendición.

Que cada instante de esta Vida 
más allá de nuestros pobres juicios, 
se trata de un continuo movimiento 
maravilloso e irreversible 
hacia la unidad existencial, 
hacia la realidad del corazón.

Que vive cantando: OM NAMAH SHIVAYA

(me entrego a esta plena existencia dichosa
conociéndola plenamente como mi propia divinidad)



-Caminante Willy-

viernes, 26 de mayo de 2017

SHIVOHAM (1)


Ser Shiva es amar tu ser, amar lo que ya eres!

Pero no amar ser esto o aquello,
sino amar con todo tu corazón 
esa apertura incondicional 
que permite que esto o aquello 
sea experimentado y disfrutado por completo, 
y sin embargo... nunca dejas de ser.


-Caminante Willy-


martes, 23 de mayo de 2017

GANESHA - Ajam Nirvikalpam Niraakaaramekam




 Ganesha es la Divinidad sin forma – encapsulada en su magnífica forma, para beneficio de los devotos.

Gan significa “grupo”. El universo es un grupo de átomos y energías diferentes. Este universo sería un caos si no hubiera leyes supremas que gobernaran estos grupos diversos de entidades.

El señor de todos estos grupos de átomos y energías es Ganesha, la consciencia suprema que impregna todo y trae orden a este universo.

Aunque Ganesha es adorado como la deidad con cabeza de elefante, la forma (swaroop) es sólo para expresar lo que no tiene forma (parabrahma roopa). Él es 'Ajam Nirvikalpam Niraakaaramekam”. Esto significa que Ganesha es Ajam (no nacido). Es Nirvikalpa (sin atributos), es Niraakaar (sin forma) y simboliza la consciencia omnipresente.

Ganesha es la energía misma, por eso es la razón de este universo. Es la energía a partir la cual todo se manifiesta y en la cual todo se disolverá.


¿Cómo se convirtió Ganesha en un Dios con cabeza de elefante? Parvati (diosa hindú de la devoción y el amor) se ensució mientras celebraba con Shiva. Al darse cuenta, limpió su cuerpo y creó a un joven, a quien le pidió que hiciera guardia mientras se bañaba. Cuanto Shiva regresó, el muchacho no lo reconoció y, por lo tanto, no lo dejó pasar. Entonces Shiva le cortó la cabeza y entró. Parvati se impactó cuando vio esto. Le explicó a Shiva que el joven era hijo de ellos y le suplicó que lo salvara a cualquier costo. Shiva instruyó a sus servidores para que fueran y consiguieran la cabeza de alguien que estuviera mirando hacia el norte. Los servidores consiguieron la cabeza de un elefante, la cual fue fijada por Shiva al torso del muchacho y así nació Ganesha.



¿Esta historia suena extraña? ¿Por qué Parvati tenía suciedad en su cuerpo? ¿Shiva, que todo lo sabía, no reconoció a su propio hijo? ¿Era Shiva, la suma de la paz, tan intolerante que cortó la cabeza de su propio hijo? ¿Y por qué una cabeza de elefante en Ganesha?

Hay un significado muy profundo en todo esto.

Parvati es el símbolo de la energía festiva. ¿Pero qué significa la suciedad? Que la celebración puede fácilmente volverse rajásica o febril y puede sacarte de tu centro. La suciedad simboliza la ignorancia y Shiva simboliza la suprema inocencia, la paz y el conocimiento. Entonces, cuando Ganesha obstruye el paso de Shiva, la ignorancia (atributo de la mente) no reconoce al conocimiento. El conocimiento debe superar la ignorancia. Este es el simbolismo detrás del corte de cabeza por Shiva realizado.

¿Y por qué una cabeza de elefante?

El elefante representa la sabiduría y la fortaleza. Su enorme cabeza representa la sabiduría y el conocimiento. Los elefantes no caminan alrededor de los obstáculos, ni los obstáculos los detienen. Ellos los quitan del medio y siguen caminando. Entonces cuando rendimos culto al Señor Ganesha, estas cualidades de los elefantes se transmiten a nosotros.

La gran panza de Ganesha representa generosidad y total aceptación. Su mano levantada, manifestando protección, significa: “No temas, estoy contigo”. Su mano hacia abajo con la palma hacia afuera significa dar sin límites e invita a inclinarse, símbolo de que todos nos disolveremos en la tierra algún día.

Ganesha tiene un solo colmillo, lo cual significa una única dirección a un solo punto. Lleva en sus manos una Ankusa que significa “estar alerta” y una Paasa que significa “control”. Estar alerta libera mucha energía, que sin el control adecuado puede alocarse.

¿Y por qué Ganesha, el Dios con cabeza de elefante viajaba en algo tan pequeño como un ratón? ¿No es eso incongruente? Otra vez el simbolismo es profundo. El ratón roe y corta las cuerdas que atan. El ratón es como el mantra que puede quebrar las cortezas de la ignorancia, conduciendo al conocimiento último, representado por Ganesha.

Los antiguos Rishis, sabios del ancestral Veda, elegían expresar a la divinidad en términos simbólicos. Si bien las palabras cambian con el tiempo, los símbolos permanecen invariables.

Mantengamos el profundo simbolismo en la mente, mientras experimentamos la omnipresencia en la forma del dios elefante, pero seamos conscientes de que Ganesha habita en nosotros.

lunes, 17 de abril de 2017

LA RESPUESTA A «¿QUIÉN SOY YO?»


«No hay ninguna respuesta a “¿Quién soy yo?” 
El preguntar mismo es la respuesta» 

Ramana Maharshi 

NORMALMENTE cuando hacemos una pregunta —a menos que sea una pregunta meramente retórica— buscamos una respuesta. Y en el caso de la más importante de todas las preguntas —«¿Quién soy yo?»— esperamos ciertamente una respuesta particularmente clara, satisfactoria y final: de otro modo, ¿para qué molestarse en hacer la pregunta? 

Sin embargo, Maharshi dice que no hay ninguna respuesta, puesto que el preguntar mismo es la respuesta. E incluso esta no-respuesta parece estar lejos de ser final, puesto que tenemos que continuar haciendo la pregunta. ¿Por qué esta contradicción, esta paradoja enigmática o incluso perturbadora? 

Si podemos encontrar la explicación estaremos muy cerca del corazón de su enseñanza. Si no podemos encontrarla, o si ignoramos la paradoja, permaneceremos ciertamente lejos de ese corazón. Consideremos qué tipo de respuesta buscamos naturalmente cuando preguntamos Quién somos realmente. 

Primeramente, buscamos una respuesta intelectual, una fórmula verbal, una frase iluminadora o un texto sagrado que parezca saldar la cuestión más allá de duda, que satisfaga nuestra necesidad de conocer la verdad, de comprender el caso. Cuando preguntamos quién es el Presidente de EE. UU. esperamos una respuesta verbal concisa y concluyente como «Sr. Nixon». En otro nivel, cuando preguntamos cuál es el propósito de la vida esperamos una respuesta clara (si no del todo concluyente) como «Descubrir Quién está viviéndola». 

Similarmente, cuando preguntamos Quién somos realmente, esperamos alguna respuesta verbal definida tal como «Atman-Brahman, o el Uno, o la Naturaleza de Buda, o la Divinidad». Pero obviamente las palabras, bien sean leídas o habladas o cantadas (por mucho que se repitan), no son suficientes; no es mera información lo que buscamos. Junto con las palabras debe haber una genuina comprensión de su significado e implicaciones. 

Tenemos que saber lo que significa el término Atman-Brahman, así como saber que nosotros somos, en la raíz, ese mismo Ser. Pero claramente esta comprensión todavía no es suficiente. Incluso si estamos diciéndonos continuamente a nosotros mismos que en realidad somos Atman-Brahman, y tenemos alguna idea de lo que esta sorprendente afirmación significa, nuestra pregunta «¿Quién soy yo?» todavía no está zanjada. 

Ninguna fórmula, por muy sagrada que sea, y ninguna comprensión que la acompañe, por muy penetrante que sea, es buena si nos falta su «sensación». Debe haber también una convicción profundamente «sentida» de que ésta es la verdad central, de que somos verdaderamente, ahora y siempre y contrariamente a todas las apariencias, la Fuente misma de todas las cosas. 

No solo tenemos que decir esto con nuestros labios y pensarlo en nuestras cabezas sino creerlo en nuestros corazones, de modo que todo el hombre esté implicado. De otro modo, no acontece nada significativo. 

Pero nuevamente, esto no es suficiente. La creencia tiene que ser mantenida. No es muy eficaz estar profundamente convencido ahora de que nosotros somos, intrínsecamente, la Nocosa que es el Origen del mundo, si al momento siguiente lo olvidamos, y pensamos en nosotros mismos como una mera parte de ese mundo y esencialmente una cosa rodeada por otras cosas. 

Tiene que haber también una realización constante de Quien somos.

 Sin embargo, ¿es esto plenamente suficiente? La convicción profunda, mantenida constantemente, referente a nuestra verdadera Identidad, necesita ser actualizada en la vida diaria, para devenir plenamente operativa en todo lo que hacemos y decimos, de modo que, manifiestamente, no estemos viviendo ya desde nuestro centro humano imaginado sino desde nuestro verdadero Centro. Pensando y sintiendo y viviendo así, podríamos ser disculpados por creer que al fin hemos zanjado verdaderamente la cuestión «¿Quién soy yo?» 

Sin embargo, según Ramana Maharshi, esto no es así: la pregunta permanece sin responder —debido a que es sin respuesta—. ¿Qué puede haber querido decir? ¿Qué hemos descuidado hacer? De hecho, el tipo de respuesta que hemos estado explorando hasta aquí no es el tipo que él propone, no es el tipo que puede zanjar realmente nuestra cuestión. 

Hemos estado yendo en la dirección equivocada, trabajando a lo largo de líneas enteramente equivocadas —a lo largo de las sendas bien trilladas de la mente, pensamiento, conocimiento, sentimiento, acción, sendas que se ramifican en complicaciones que crecen sin cesar y que imponen al viajero demandas que también crecen sin cesar. 

Si el descubrimiento de Quien somos está disponible solo para el tipo de persona que hemos estado describiendo, entonces es solo para los poquísimos que son suficientemente inteligentes, intuitivos, concentrados, dedicados, infatigables: resumiendo, no está disponible para casi nadie. 

Pero Ramana Maharshi negaba esto firmemente. Nunca esperaba que las personas devinieran sabias o virtuosas de ningún tipo. 

Sin reservas o condiciones anunciaba: «Sea cual sea su sí mismo humano, sea su Sí mismo real. Sea cual sea su problema, la respuesta es ver Quien lo tiene, ahora. ¿A qué está esperando? Todas las dificultades son imaginarias: si usted no puede ver su Sí mismo, ¿quién puede? La razón de que no esté Auto-realizado es que piensa que no lo está». 

Aquí, entonces, está la clave de lo que él quiere decir. Cuando hacemos la pregunta «¿Quién soy yo?» de la manera que él propone, lo que acontece es que ninguna idea, ninguna fórmula, ningún texto sagrado, ninguna intuición, ningún color emocional surge en respuesta a ella. Todo lo contrario: todas éstas se desvanecen, y nos quedamos en un estado de claridad, apertura y no-mente total —plenamente alerta, completamente despierto, pero libre de toda experiencia particular, vacío de todo contenido o proceso mental—. 

El conocimiento implica ignorancia de lo que hay más allá de lo conocido, dice Maharshi. «El conocimiento es siempre limitado». 

Pero ver Quien soy yo no es conocimiento: es descubrimiento siempre renovado, fresco, sin conexión con el pasado y el futuro, perfectamente simple. Y es ver lo Ilimitado, la Claridad sin límites que no tiene ningún más allá. Por lo tanto 

proporciona la respuesta plenamente convincente y satisfactoria a nuestra pregunta. Si contuviera el más mínimo ingrediente verbal o intelectual o emocional, no lo haría en absoluto. No podríamos reposar en ella, debido a que tales ingredientes requerirían comentario, más estudio, interpretación, desarrollo. 

La Claridad que hay justamente aquí para el ver, en la Fuente y Centro de mi experiencia cotidiana, se descubre a Sí misma libre de toda polución de la corriente del mundo que fluye desde Ella. Completamente de otro orden, este Manantial permanece enteramente lúcido, transparente, incoloro, inmutable, mientras desde Él fluye con inconcebible abundancia la turbulenta e incesante corriente del mundo. 

¿Cómo, entonces, tengo que hacer la pregunta «¿Quién soy yo?» de tal manera que llegue a esa verdadera respuesta que no es ninguna respuesta? 

Solo tengo que mirar justo aquí donde yo soy ahora, y tomar en serio lo que encuentro. Olvidando lo que recuerdo y lo que se me ha dicho sobre mí mismo, tengo que echar una mirada fresca a lo que es ser mí mismo. 

Y cuando miro a mí mismo aquí, sin preconcepción o prejuicio, ¿qué encuentro? ¿Obscuridad, una masa de carne y sangre, una caja con dos pequeños ventanucos en ella, un aparato o cosa de algún tipo? ¿Un observador, un veedor, una persona? ¿Una mente, un sistema de ideas, sentimientos, palabras? 

¡No! Cuando presencio honestamente este Lugar mismo que yo ocupo no encuentro aquí absolutamente Nada (No-cosa) —la Simplicidad misma, indudable, evidente, final—. 

Esa Nocosa (Nada) es la no-respuesta a la pregunta de «¿Quién soy yo?»; 

¡y, paradójicamente, la respuesta perfecta también! 


DOUGLAS E. HARDING 

lunes, 10 de abril de 2017

ATMA VICHARA: LA INDAGACIÓN SOBRE EL PENSAMIENTO «YO»



Pregunta: ¿Cuál es la naturaleza de la mente?

Respuesta: La mente no es nada más que el pensamiento «yo». La mente y el ego son uno y lo mismo. Las demás facultades mentales tales como el intelecto y la memoria son solo esto. 

La mente [manas], el intelecto [buddhi], el almacén de las tendencias mentales [chittam], y el ego [ahamkara], todos éstos son solo la mente misma. Esto es como si se dieran diferentes nombres a un hombre de acuerdo con sus diferentes funciones. 

El alma individual [jiva] no es nada más que este alma o ego.

Pregunta: ¿Cómo descubriremos la naturaleza de la mente, es decir, su causa última, o el númeno del que ella es una manifestación?

Respuesta: Disponiendo los pensamientos por orden de su valor, el pensamiento «yo» es el pensamiento más importante. La idea o pensamiento de una personalidad es también la raíz o sostén de todos los demás pensamientos, puesto que cada idea o pensamiento surge solo como el pensamiento de alguien y no se conoce que exista independientemente del ego. 

Por lo tanto, el ego exhibe actividad de pensamiento. 

La segunda y la tercera persona [él, tú, eso, etc.] no aparecen excepto a la primera persona [yo]. 
Por lo tanto, surgen solo después de que aparece la primera persona, de modo que las tres personas parecen surgir y sumergirse juntas. Siga entonces el rastro de la causa última del «yo» o personalidad.
¿De dónde surge este «yo»? 

Búsquelo dentro; entonces se desvanece. 

Esto es la investigación de la sabiduría. 
Cuando la mente investiga incesantemente su propia naturaleza, 
transpira que no hay ninguna cosa tal como la mente. 

Esto es la vía directa para todos. 

La mente es meramente pensamientos. De todos los pensamientos el pensamiento «yo» es la raíz. Por lo tan-to, la mente es solo el pensamiento «yo».

El nacimiento del pensamiento «yo» es el propio nacimiento de uno, su muerte es la muerte de la persona. 

Después de que ha surgido el pensamiento «yo», surge la identidad errónea con el cuerpo. 

Deshágase del pensamiento «yo». 

Mientras «yo» está vivo, hay aflicción. Cuando «yo» deja de existir, no hay ninguna aflicción.

Pregunta: Sí, pero cuando me doy al pensamiento «yo», surgen otros pensamientos y me perturban.

Respuesta: Vea de quién son los pensamientos. Ellos se desvanecerán. Tienen su raíz en el simple pensamiento «yo». 

Aférrelo y desparecerán.

Pregunta: ¿Cómo puede una indagación iniciada por el ego revelar su propia irrealidad?

Respuesta: La existencia fenoménica del ego es trascendida cuando usted profundiza dentro de la fuente de donde surge el pensamiento «yo».
Pregunta: ¿Pero no es el aham-vritti [el pensamiento «yo»] solo una de las tres formas en las cuales se manifiesta el ego? El Yoga Vasishtha y otros textos antiguos describen al ego como teniendo una forma triple.

Respuesta: Así es. El ego se describe con tres cuerpos, el grosero, el sutil y el causal, pero eso es solo para el propósito de la exposición analítica. Si el método de la indagación tuviera que depender de la forma del ego, usted puede dar por hecho que toda indagación devendría enteramente imposible, debido a que las formas que el ego puede asumir son legión. 

Por lo tanto, para los propósitos de la auto-indagación usted tiene que proceder sobre la base de que el ego tiene una única forma, a saber, la de aham-vritti [el pensamiento «yo»].

Pregunta: Pero puede resultar inadecuado para realizar jñana.

Respuesta: La auto-indagación siguiendo el rastro de aham-vritti es lo mismo que el perro que sigue el rastro de su dueño por su olor. 

El dueño puede estar en algún lugar distante desconocido, pero eso no impide que el perro siga su rastro. 

El olor del dueño es un rastro infalible para el animal, y nada más cuenta, ni los vestidos que lleva, ni su complexión y estatura, etc. 

El perro se aferra a ese olor sin distraerse mientras le busca, y finalmente logra encontrarle.

Pregunta: Si la única meta es realizar el ser del Sí mismo puro e incondicionado, el cual no depende en modo alguno del ego, ¿cómo puede ser de alguna utilidad una indagación pertinente al ego en la forma de aham-vritti?

Respuesta: Desde el punto de vista funcional el ego tiene una única y sola característica. 

El ego funciona como el nudo entre el Sí mismo, que es consciencia pura, y el cuerpo físico, que es inerte e insenciente. 

El ego es llamado por lo tanto el chit-jada-granthi [el nudo entre la consciencia y el cuerpo inerte]. 

En su investigación dentro de la fuente de aham-vritti, usted toma el aspecto chit [consciencia] esencial del ego. 

Por esta razón la indagación debe conducir a la realización de la consciencia pura del Sí mismo.
Usted debe distinguir entre el «yo», puro en sí mismo, y el pensamiento «yo». 

Este último, siendo meramente un pensamiento, ve sujeto y objeto, duerme, despierta, como y bebe, muere y renace. 

Pero el «yo» puro es el ser puro, existencia eterna, libre de toda ignorancia y de todo pensamiento-ilusión. 

Si usted permanece como el «yo», su único ser, 
sin pensamiento, 
el pensamiento «yo» desaparecerá 
y la ilusión se desvanecerá para siempre. 

En una sala de cine usted puede ver las imágenes solo con una luz muy tenue o en la obscuridad. Pero cuando se encienden todas las luces, las imágenes desaparecen. 

Así también, en la inundación de luz del Atman supremo todos los objetos desaparecen.


Sri Ramana Maharshi, “Sea lo Que Usted Es”

Âtma Vichara paso a paso

Persigue inexorablemente la búsqueda del "Quién soy yo".
Analiza tu personalidad entera.
Trata de encontrar dónde comienza el pensamiento del Yo.
Prosigue con tus meditaciones.
Continúa volviendo la atención hacia adentro. (Un día la rueda del pensamiento perderá velocidad, y una intuición surgirá misteriosamente)
Sigue esa intuición, deja que tu pensamiento se detenga, y te conducirá finalmente hacia la meta.

De las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi